Agricultura
Lavar bien el riego por goteo protege la inversión
- No basta con abrir la línea ni confiar solo en válvulas autolimpiantes; hay que esperar la segunda salida de agua limpia para dar el lavado por concluido.
- Recomiendan lavar al inicio y final de temporada y de forma periódica según la calidad del agua.
- Rivulis publica una guía técnica descargable con procedimientos y puntos de referencia.
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“Un error común es creer que se está lavando cuando en realidad no se alcanza la velocidad necesaria para arrastrar los sedimentos”, advierte Matt Clift, Director Global de Gestión de Producto y Marketing en Rivulis. Sin velocidad, el sedimento se acumula y finalmente obstruye las líneas de goteo.
¿Qué significa realmente lavar el sistema?
Lavar no es solo abrir el extremo de la línea. Para que el proceso sea efectivo, el agua debe fluir con suficiente velocidad para arrastrar residuos:
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Líneas laterales: velocidad mínima ~30 cm/s.
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Líneas secundarias: velocidad mínima ~50 cm/s.
Si no se alcanzan estas velocidades, partículas finas como limo y arcilla que hayan pasado por el filtrado pueden aglomerarse dentro de las tuberías y causar obstrucciones. Las válvulas autolimpiantes ofrecen un lavado breve pero no reemplazan al lavado correcto, pues no aumentan la velocidad de flujo necesaria.
Recomendaciones clave para un buen lavado
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Cuándo: al inicio y al final de cada temporada, y periódicamente durante la misma.
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Frecuencia: depende de la calidad del agua, la vida útil de las líneas y el volumen de riego acumulado; a peor calidad de agua, mayor frecuencia de lavado.
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Orden: iniciar por las líneas principales, seguir con las secundarias y terminar con las laterales.
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Cómo saber que terminó el lavado: al abrir la línea saldrá agua sucia, luego agua limpia, después otra vez sucia y finalmente agua limpia por segunda vez. No interrumpir al primer indicio de agua limpia; hay que esperar la segunda tanda clara.
Líneas limpias = cultivos protegidos
Los emisores obstruidos generan riego inconsistente, estrés en las plantas y menores rendimientos, además de acortar la vida útil de la inversión. El lavado adecuado es una de las formas más sencillas y eficaces de proteger el sistema y garantizar riego uniforme.
Guía técnica descargable: Rivulis ofrece un conjunto de guías de riego por goteo con el detalle del régimen de limpieza (Libro 4). Descárgalo aquí: https://es.rivulis.com/knowledge-hub/mantenimiento/numero-4-regimen-de-limpieza/