Agricultura
En Zacatecas exigen canales de venta y México sigue importando frijol brasileño
- Productores denuncian que la importación de frijol brasileño y argentino está desplomando el mercado nacional.
- Campesinos exigen respeto al precio de garantía y advierten abandono del campo mexicano.
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ZACATECAS, ZAC.- Mientras las bodegas nacionales permanecen saturadas y miles de productores siguen sin poder colocar sus cosechas, la importación de frijol negro proveniente de Brasil y Argentina ha encendido la alarma en el campo mexicano, especialmente en estados productores como Zacatecas, Durango y Nayarit.
A pesar del discurso oficial sobre soberanía alimentaria, productores denuncian que el ingreso de grano sudamericano bajo esquemas preferenciales ha provocado un desplome histórico en el precio del frijol nacional. Durante mayo de 2026, el frijol negro llegó a cotizarse en algunas regiones por debajo de los 9 pesos por kilo, registrando caídas de hasta el 49 por ciento anual.
De acuerdo con líderes del sector, el Gobierno Federal estaría optando por adquirir grano extranjero a menor costo para abastecer programas sociales, dejando fuera del mercado a miles de agricultores mexicanos que esperaban vender bajo el esquema de precio de garantía.
A esta situación se suma la inconformidad por la operación de SADER y SEGALMEX, ya que productores aseguran que existen bodegas llenas con cosechas anteriores sin distribuir, situación que ha limitado el acopio de nuevas producciones nacionales.
La tensión social escaló el pasado 8 de mayo, cuando cientos de campesinos tomaron las instalaciones del Congreso del Estado y bloquearon la caseta de Calera para exigir que se respete el precio comprometido de 27 pesos por kilo y rechazar el esquema extraordinario que pretende pagar el frijol a solo 16 pesos.
Productores señalaron que la crisis ya afecta directamente la estabilidad económica y social de las comunidades rurales, pues muchos agricultores no logran recuperar la inversión realizada en diésel, fertilizantes, semillas y maquinaria.
Además, advierten que la falta de rentabilidad podría provocar abandono de tierras agrícolas, incremento de la migración y una mayor dependencia alimentaria del extranjero, debilitando la producción nacional de uno de los cultivos más importantes para México.
Especialistas consideran que, aunque la importación de frijol extranjero podría ayudar temporalmente a contener la inflación en programas de bienestar, a largo plazo representa un riesgo para la autosuficiencia alimentaria y para la permanencia del campo mexicano.