Agricultura
Senasica destina 32.2 mdp para proteger cafetales de plagas en México
- México cuenta con más de 701 mil hectáreas de café, distribuidas principalmente en 10 entidades productoras del país.
- • El valor de las exportaciones de café mexicano creció 107.9 por ciento, al pasar de 415 millones de dólares en 2024 a 863 millones de dólares en 2025.
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CIUDAD DE MÉXICO.— El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Senasica, destinó este año un presupuesto de 32.2 millones de pesos para emprender acciones fitosanitarias contra plagas del cafeto en ocho entidades productoras del país.
La medida forma parte de la Campaña Plagas del Cafeto, impulsada por el Gobierno de México a través del organismo de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, SADER, en coordinación con los Organismos Auxiliares de Sanidad Vegetal.
Las acciones se realizan en los estados de Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz, con el objetivo de proteger la producción nacional de café y acompañar a productoras y productores en el manejo sanitario de sus plantaciones.
Acompañamiento técnico para productores
El plan contempla el apoyo de 77 especialistas, quienes brindarán acompañamiento técnico a las y los agricultores, además de realizar labores de monitoreo, muestreo y control de las principales plagas y enfermedades del cultivo.
Uno de los principales focos de atención es la roya del cafeto, enfermedad causada por Hemileia vastatrix, que está presente en México desde 1981 y provoca la caída prematura de las hojas, debilitamiento de la planta y pérdida de productividad cuando no se atiende de manera oportuna.
Esta enfermedad se encuentra en todas las zonas cafetaleras del país, por lo que técnicos del Senasica realizan actividades permanentes de muestreo para identificar su presencia y capacitan a las y los productores en el manejo integrado de plagas, MIP.
Atenderán más de 24 mil hectáreas
Durante 2026, el Senasica tiene programado atender 24 mil 341 hectáreas para el control de plagas del cafeto.
De enero a junio de este año, se realizó el muestreo de roya en 10 mil 015 hectáreas, donde se verificó un promedio de presencia en planta de 9.3 por ciento y en hoja de 2.6 por ciento.
De acuerdo con la información sanitaria, estos indicadores permiten descartar riesgo de defoliación, es decir, caída de hojas en los cafetales evaluados.
El monitoreo es clave para tomar decisiones a tiempo, evitar que la enfermedad avance y reducir pérdidas en plantaciones, especialmente entre pequeños y medianos productores que dependen directamente del cultivo.
Capacitan a más de 8 mil productores
Como parte de la campaña, a la fecha se han realizado 585 eventos de capacitación, en beneficio de 8 mil 242 productoras y productores, principalmente de pequeña y mediana escala.
Además, se puso a disposición el Manual Operativo de la Campaña Plagas del Cafeto, dirigido a técnicos de los Organismos Auxiliares de Sanidad Vegetal.
Estas acciones buscan fortalecer la detección temprana, el manejo preventivo y la aplicación correcta de estrategias sanitarias en campo.
Café mexicano mantiene importancia productiva
De acuerdo con datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, DGSIAP, adscrita a la SADER, a nivel nacional existen aproximadamente 701 mil 735 hectáreas de café, distribuidas principalmente en 10 entidades del país.
La producción nacional de este grano continúa en crecimiento y se estima que alcance más de un millón de toneladas al cierre de 2026.
En los últimos cuatro años, derivado de las labores sanitarias implementadas por el Senasica, los Organismos Auxiliares y las personas productoras, se ha sostenido una cosecha por arriba del millón de toneladas, casi 100 mil toneladas más que en los cinco años previos.
De este volumen, Chiapas aporta 392 mil toneladas, seguido por Veracruz, con 256 mil, y Puebla, con 225 mil toneladas.
Exportaciones de café duplican valor
El café también mantiene relevancia en el comercio exterior mexicano. Según la información oficial, fue uno de los productos con mayor crecimiento en el valor de sus exportaciones, al registrar un aumento de 107.9 por ciento.
El valor pasó de 415 millones de dólares en 2024 a 863 millones de dólares en 2025, lo que refleja la importancia económica del grano para las regiones productoras y para la agroindustria nacional.
Sanidad para cuidar producción e ingresos
La roya y otras plagas del cafeto representan un riesgo constante para las zonas productoras. Por ello, las acciones de monitoreo, capacitación y manejo integrado son fundamentales para proteger la productividad, la calidad del grano y los ingresos de las familias cafetaleras.
Para el campo mexicano, cuidar el café también significa proteger empleo rural, cadenas de valor, exportaciones y una actividad que forma parte de la identidad productiva de estados como Chiapas, Veracruz, Puebla, Oaxaca y Guerrero.
Porque detrás de cada taza de café hay productores, sanidad vegetal y trabajo constante para que el cultivo siga de pie.
Agricultura
La papaya mexicana ya conquista mercados internacionales.
- México produce más de un millón de toneladas de papaya al año y se mantiene como potencia exportadora.
- El siguiente salto dependerá de fortalecer cadena de frío, calidad, inocuidad y apertura de nuevos mercados.
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CIUDAD DE MÉXICO.- México se ha consolidado como uno de los grandes jugadores mundiales en la producción y exportación de papaya, una fruta tropical que ya forma parte no solo de la mesa nacional, sino también de supermercados, centrales de abasto, tiendas latinas, restaurantes y cadenas de distribución en Estados Unidos.
Aunque India encabeza la producción mundial, el campo mexicano cuenta con una ventaja estratégica: cercanía con Estados Unidos, producción tropical durante buena parte del año, experiencia comercial y una fruta reconocida en el mercado internacional.
A nivel global, la producción de papaya ronda los 14.6 millones de toneladas anuales. India domina con más de una tercera parte del volumen, seguida por países como República Dominicana, Brasil, Indonesia y México. En ese mapa, México no es el mayor productor, pero sí uno de los países con mayor peso comercial por su capacidad de colocar fruta fresca en el mercado estadounidense.
Estados productores y variedades
La producción mexicana supera el millón de toneladas anuales y se concentra principalmente en zonas tropicales y subtropicales. Los estados más importantes son Oaxaca, Colima, Veracruz, Chiapas, Michoacán y Guerrero, aunque también hay producción en Tabasco, Campeche, Yucatán, Nayarit, Jalisco y Quintana Roo.
Oaxaca y Colima se han mantenido entre los polos más fuertes por volumen, mientras que Veracruz y Chiapas cuentan con condiciones climáticas favorables y tradición productiva. En el occidente y sur del país, la papaya se ha convertido en una alternativa rentable para productores que buscan cultivos de mayor valor.
La variedad más conocida en México es la Maradol, de fruto grande, pulpa rojiza o anaranjada y buena aceptación comercial. También se manejan materiales tipo Solo o Hawaiana, de menor tamaño; híbridos como Tainung y Red Lady; y otros materiales orientados a uniformidad, firmeza, vida de anaquel y resistencia al manejo poscosecha.
Para el mercado estadounidense, la fruta grande de pulpa roja ha tenido buena aceptación, especialmente entre consumidores latinos. Sin embargo, también crecen nichos para fruta más pequeña, presentaciones listas para consumo, papaya cortada, pulpas, jugos, deshidratados y productos funcionales.
Cadena de frío, el gran reto
El comercio exterior de la papaya mexicana sigue altamente concentrado en Estados Unidos, país que recibe casi toda la fruta fresca que México envía al extranjero. Esta dependencia tiene ventajas logísticas, pero también riesgos ante cambios en inspecciones, inocuidad, costos de transporte, tipo de cambio, frontera o consumo.
Por eso, el futuro del sector no estará únicamente en sembrar más superficie, sino en fortalecer la cadena de frío. La papaya es una fruta altamente perecedera y sensible al mal manejo. Si se corta en el punto incorrecto, se golpea, se sobrecalienta o viaja sin condiciones adecuadas, pierde firmeza, vida comercial y valor.
Una cadena de frío eficiente permite conservar calidad, reducir mermas, ampliar distancias comerciales y abrir mercados más exigentes, como Canadá, Europa, Medio Oriente o Asia, donde los precios pueden ser atractivos, pero las exigencias de calidad, trazabilidad y logística son mayores.
Producir más, pero también mejor
La papaya mexicana ya tiene mercado. Lo que necesita ahora es mayor profesionalización en empaque, clasificación, inocuidad, certificaciones, manejo poscosecha, presentación comercial y diversificación de destinos.
También debe atender sus riesgos fitosanitarios. Enfermedades como el virus de la mancha anular de la papaya, antracnosis, pudriciones, ácaros y moscas de la fruta pueden reducir rendimiento y cerrar puertas comerciales si no se manejan con disciplina técnica.
Para los productores, la recomendación es clara: elegir variedades con mercado, sembrar en suelos bien drenados, evitar encharcamientos, utilizar planta sana, monitorear plagas, cuidar la nutrición, cortar con madurez adecuada y proteger la fruta desde campo hasta empaque.
La papaya puede ser una fruta de gran valor para el campo mexicano, pero no admite improvisación. El productor que quiera entrar a exportación debe pensar como empresario agroalimentario: calidad uniforme, volumen programado, inocuidad comprobable y logística confiable.
México tiene tierra, clima, experiencia y cercanía con el principal comprador mundial. Si fortalece la cadena de frío y abre nuevos mercados, la papaya puede pasar de ser una fruta tropical de temporada a una cadena agroexportadora mucho más fuerte.
La papaya mexicana ya llegó al mundo; ahora el reto es llegar mejor, más lejos y con mayor valor para el productor.
Agricultura
Fendt 900 Vario cumple 30 años como referente de potencia agrícola
- La serie nació en 1995 con el Fendt Favorit 926 Vario, de 260 caballos de fuerza.
- Hoy se mantiene como referente en tractores de alta potencia, transmisión continua y agricultura de precisión.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El Fendt 900 Vario vuelve a estar en la conversación internacional de maquinaria agrícola al cumplirse tres décadas de una de las series más emblemáticas de la marca alemana, perteneciente al grupo AGCO.
La historia del 900 Vario comenzó en 1995, cuando Fendt presentó en Agritechnica el Favorit 926 Vario, equipado con transmisión continua, una tecnología que permitió trabajar sin saltos de marcha, con mejor entrega de potencia y mayor comodidad para el operador.
Tres décadas después, la gama actual está integrada por los modelos 930, 933, 936, 939 y 942 Vario, con potencias aproximadas de 296 a 415 caballos. El Fendt 942 Vario, el más potente de la familia, superó la barrera de los 400 caballos y fue reconocido como Tractor of the Year 2020.
Potencia, eficiencia y conectividad
Entre sus principales tecnologías destacan el concepto Fendt iD, que permite trabajar a bajas revoluciones con alto torque; la transmisión VarioDrive, que distribuye la fuerza entre ejes para mejorar tracción; y VarioGrip, sistema que regula la presión de las llantas para reducir compactación y mejorar eficiencia en campo o carretera.
La serie también incorpora soluciones digitales para documentar labores, administrar datos, conectar implementos y mejorar la gestión de operaciones agrícolas.
Para México, este tipo de maquinaria muestra hacia dónde avanza la mecanización: mayor precisión, menor consumo relativo de combustible, menos compactación y mejor aprovechamiento de la tecnología.
Aunque se trata de un segmento premium, puede tener sentido en regiones de agricultura empresarial, contratistas agrícolas y productores con grandes superficies o alta demanda de labores mecanizadas.
A 30 años de su origen, el Fendt 900 Vario resume la evolución del tractor moderno: más potencia, pero también más control, eficiencia y datos para tomar mejores decisiones en el campo.
Agricultura
Riego por goteo: la diferencia entre ahorrar agua o perder cosecha
- Rivulis capacitó a usuarios de la Comisión de Usuarios Mocupe sobre operación y mantenimiento de cintas de riego.
- El objetivo es evitar obstrucciones, mejorar la uniformidad del riego, alargar la vida útil del sistema y proteger la cosecha.
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CIUDAD DE MÉXICO.- En el campo moderno, instalar riego por goteo ya no es suficiente. La verdadera eficiencia comienza después: cuando el productor aprende a operar, revisar, limpiar y mantener correctamente cada cinta, filtro, válvula y línea de conducción.
Con ese enfoque, Rivulis realizó una jornada de capacitación con usuarios de la Comisión de Usuarios Mocupe, donde se revisaron prácticas clave para la operación y mantenimiento de cintas de riego.
La actividad contó con el acompañamiento de RANSAC Sistema de Riego Tecnificado, distribuidor autorizado de Rivulis en la zona, así como con el apoyo del Ing. Anthony Delgado en la organización y la participación técnica del Ing. Oscar Ortiz, Sales Dealer North Perú de Rivulis.
La capacitación tuvo un mensaje central: un sistema de riego por goteo mal operado puede perder uniformidad, taparse, desperdiciar agua, aplicar fertilizante de manera desigual y reducir el rendimiento del cultivo.
Por el contrario, un sistema bien mantenido permite entregar agua y nutrientes directamente a la zona radicular, con mayor precisión y menor pérdida.
Mantenimiento, la clave para que el sistema funcione
Durante la sesión se abordaron temas como presión de operación, limpieza de filtros, lavado de líneas, prevención de obstrucciones, revisión de emisores, manejo de fertirriego y monitoreo de uniformidad.
Estos puntos son determinantes porque las cintas de riego trabajan con emisores pequeños. Cualquier partícula de arena, limo, arcilla, algas, materia orgánica o precipitado químico puede afectar el flujo de agua.
Uno de los aspectos técnicos más importantes es el lavado o flushing del sistema. No se trata solo de abrir las puntas de las cintas y dejar salir agua unos segundos. Para que el lavado funcione, el agua debe correr con velocidad suficiente para arrastrar sedimentos.
Si la velocidad es baja, la suciedad se mueve, pero no sale; se queda dentro de las tuberías y termina formando tapones.
Por eso, en sistemas bien operados se recomienda lavar en orden: primero líneas principales, después subprincipales y finalmente laterales o cintas de riego.
También se debe revisar el agua que sale. Al inicio puede salir sucia, luego clara, después nuevamente arrastrar sedimento y finalmente salir limpia. Detener el proceso en la primera agua clara puede dejar residuos dentro del sistema.
Filtros, presión y fertirriego responsable
La filtración es otro punto crítico. Los filtros son la primera defensa para impedir que contaminantes entren a la red de riego.
Dependiendo de la fuente de agua, pueden requerirse filtros de malla, disco, arena, hidrociclones o combinaciones de filtración. No es lo mismo regar con agua de pozo, canal, reservorio, río o agua con alta carga orgánica.
En el caso de agua con arena, el sistema puede necesitar separadores o hidrociclones antes de la filtración principal. Si el agua contiene materia orgánica, algas o sedimentos finos, el productor debe vigilar con mayor frecuencia la limpieza de filtros y el diferencial de presión.
Una caída anormal de presión o una diferencia elevada entre entrada y salida del filtro es una señal de alerta.
El mantenimiento también incluye revisar fugas, conexiones, válvulas de aire, reguladores de presión y uniformidad en los surcos.
Una cinta dañada no solo pierde agua: genera zonas con exceso de humedad, favorece enfermedades y deja otras plantas sin riego suficiente. En cultivos de alta inversión, esa desigualdad se traduce en calibres irregulares, menor calidad y pérdida comercial.
La capacitación también subrayó la importancia del fertirriego responsable. Cuando los fertilizantes se inyectan por el sistema, deben ser solubles, compatibles y aplicarse con control de dosis, pH y limpieza posterior.
De lo contrario, pueden formarse precipitados que tapan emisores y reducen la vida útil de las cintas.
¿Qué debe revisar el productor?
Para que una cinta de riego funcione bien, el productor debe revisar que el agua salga de manera uniforme por todos los goteros. Si uno se tapa, esa planta recibe menos agua; si se tapan muchos, el cultivo puede crecer disparejo, enfermarse o perder rendimiento.
También es clave limpiar los filtros, que funcionan como un colador contra arena, tierra fina, algas o basura. Si el filtro se satura, deja de proteger el sistema.
El lavado de líneas debe hacerse con suficiente fuerza para arrastrar sedimentos, no solo dejando correr un poco de agua. Rivulis recomienda lavar primero líneas principales, después subprincipales y finalmente cintas de riego.
La presión también debe vigilarse con manómetros: si es baja, el agua no llega al final; si es alta, puede dañar la cinta. En el fertirriego, los fertilizantes deben estar bien disueltos y ser compatibles para evitar residuos que tapen los goteros.
Reglas básicas para cuidar la cinta de riego
Para alargar la vida útil del sistema, los productores deben mantener una rutina básica de revisión. Entre las principales recomendaciones están:
- Lavar líneas principales, subprincipales y cintas en ese orden
- Revisar filtros antes, durante y después del riego
- Medir la presión al inicio, mitad y final de la parcela
- Reparar fugas de inmediato
- Usar fertilizantes solubles y compatibles
- Lavar con agua limpia después del fertirriego
- Revisar plantas débiles o zonas secas, y capacitar al personal que opera válvulas, filtros y fertilización.
Estas prácticas pueden parecer sencillas, pero en campo marcan la diferencia entre un sistema eficiente y una red de riego con pérdidas, taponamientos y baja uniformidad.
Capacitación para proteger la inversión
Para los productores, el beneficio de este tipo de jornadas va más allá de aprender una rutina técnica. Significa proteger su inversión.
Cada hectárea instalada con riego tecnificado implica gasto en cintas, mangueras, filtros, válvulas, conectores, mano de obra y diseño hidráulico. Si el sistema falla por falta de mantenimiento, el productor pierde agua, fertilizante, tiempo y rendimiento.
Rivulis ha insistido en que la capacitación es fundamental para que los agricultores aprovechen al máximo sus sistemas de riego. La tecnología por sí sola no resuelve el problema del agua: necesita productores capacitados, distribuidores cercanos, asesoría técnica y disciplina diaria en campo.
En tiempos de sequía, aumento de costos y presión por producir más con menos recursos, el riego tecnificado se convierte en una herramienta estratégica para la agricultura. Pero su éxito no está únicamente en comprar la cinta, sino en saber usarla.
El campo necesita agua, sí. Pero también necesita conocimiento. Y en el riego por goteo, una buena capacitación puede ser la diferencia entre una cinta tapada y una cosecha uniforme.
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