Connect with us

Agricultura

Energía y fertilizantes retan al agro hacia 2035

Published

on

  • La OCDE y la FAO advierten que altos costos de energía y fertilizantes pueden reducir rendimientos y afectar ingresos del campo. 
  • La producción agrícola, pesquera y acuícola mundial podría crecer 13 por ciento hacia 2035, impulsada por mayor productividad.

Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats

CIUDAD DE MÉXICO.- La OCDE y la FAO presentaron el Agricultural Outlook 2026-2035, un informe que cada año sirve como referencia para entender hacia dónde se moverán la producción, el consumo, el comercio y los precios de los principales productos agroalimentarios del mundo.

El documento proyecta que, bajo condiciones estables, la producción agrícola, pesquera y acuícola mundial crecerá 13 por ciento en la próxima década, principalmente por mejoras en productividad e intensificación productiva.

Sin embargo, el informe también lanza una advertencia: el crecimiento del campo puede verse limitado por conflictos internacionales, volatilidad en los mercados, encarecimiento de la energía y presión sobre los fertilizantes.

La FAO señala que, si se repiten los choques de mercado observados en años recientes, existe una probabilidad de que los ingresos agrícolas hacia 2035 sean menores que los actuales. En otras palabras, producir más no necesariamente significará ganar más.

Fertilizantes, el punto más sensible

Uno de los temas más delicados está en los fertilizantes. La agricultura moderna no depende solo de tierra, lluvia y semilla; también necesita diésel, gas natural, urea, fosfatos, potasa, transporte, puertos y financiamiento.

Cuando suben los energéticos, también puede subir el costo de los fertilizantes y del transporte. Ese golpe llega directo al productor, quien puede verse obligado a reducir dosis, cambiar cultivos, sembrar menos o asumir mayor riesgo financiero.

Advertisement

La FAO advierte que, si se mantiene un aumento importante en los precios de la energía, la producción mundial de granos podría caer, con mayor impacto en países de bajos ingresos.

Aunque los porcentajes parezcan pequeños, en cultivos básicos como maíz, trigo, arroz o sorgo, cualquier reducción puede traducirse en precios más altos, importaciones más caras y presión sobre la alimentación de las familias.

México debe poner atención

Para México, el reporte debe leerse con cuidado. El país depende de importaciones importantes de fertilizantes, especialmente nitrogenados y potásicos, lo que vuelve vulnerable al productor ante choques externos.

Esto toca directamente al maíz, trigo, sorgo, hortalizas y granos forrajeros, pero también a la ganadería. Cuando sube el costo de producir grano, también se presiona el alimento balanceado, y eso puede reflejarse en productos como pollo, huevo, leche, carne de cerdo y ganado de engorda.

La OCDE y la FAO también señalan que el comercio internacional seguirá siendo necesario para equilibrar la oferta y la demanda de alimentos. Pero el informe deja una lección clara: depender demasiado de insumos importados puede dejar al campo expuesto a decisiones y conflictos que ocurren lejos de la parcela.

Advertisement

Producir más, pero mejor

El reporte también advierte que la producción agroalimentaria crecerá, pero con retos ambientales. Las emisiones agrícolas podrían aumentar, especialmente por la ganadería y el uso de fertilizantes sintéticos.

Esto no significa producir menos, sino producir mejor: usar fertilizantes con más precisión, cuidar suelos, reducir pérdidas, mejorar almacenamiento, tecnificar el riego y fortalecer la asesoría técnica.

Para el campo mexicano, el mensaje es claro. El futuro agroalimentario no dependerá solo de sembrar más, sino de resistir mejor los cambios del mercado, los costos internacionales y la presión climática.

La seguridad alimentaria empieza mucho antes del supermercado: empieza en el costo de fertilizar, regar, cosechar y mantener viva la producción en el campo.

Advertisement
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Agricultura

La papaya mexicana ya conquista mercados internacionales.

Published

on

  • México produce más de un millón de toneladas de papaya al año y se mantiene como potencia exportadora.
  • El siguiente salto dependerá de fortalecer cadena de frío, calidad, inocuidad y apertura de nuevos mercados.

Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats

CIUDAD DE MÉXICO.- México se ha consolidado como uno de los grandes jugadores mundiales en la producción y exportación de papaya, una fruta tropical que ya forma parte no solo de la mesa nacional, sino también de supermercados, centrales de abasto, tiendas latinas, restaurantes y cadenas de distribución en Estados Unidos.

Aunque India encabeza la producción mundial, el campo mexicano cuenta con una ventaja estratégica: cercanía con Estados Unidos, producción tropical durante buena parte del año, experiencia comercial y una fruta reconocida en el mercado internacional.

A nivel global, la producción de papaya ronda los 14.6 millones de toneladas anuales. India domina con más de una tercera parte del volumen, seguida por países como República Dominicana, Brasil, Indonesia y México. En ese mapa, México no es el mayor productor, pero sí uno de los países con mayor peso comercial por su capacidad de colocar fruta fresca en el mercado estadounidense.

Estados productores y variedades

La producción mexicana supera el millón de toneladas anuales y se concentra principalmente en zonas tropicales y subtropicales. Los estados más importantes son Oaxaca, Colima, Veracruz, Chiapas, Michoacán y Guerrero, aunque también hay producción en Tabasco, Campeche, Yucatán, Nayarit, Jalisco y Quintana Roo.

Oaxaca y Colima se han mantenido entre los polos más fuertes por volumen, mientras que Veracruz y Chiapas cuentan con condiciones climáticas favorables y tradición productiva. En el occidente y sur del país, la papaya se ha convertido en una alternativa rentable para productores que buscan cultivos de mayor valor.

Advertisement

La variedad más conocida en México es la Maradol, de fruto grande, pulpa rojiza o anaranjada y buena aceptación comercial. También se manejan materiales tipo Solo o Hawaiana, de menor tamaño; híbridos como Tainung y Red Lady; y otros materiales orientados a uniformidad, firmeza, vida de anaquel y resistencia al manejo poscosecha.

Para el mercado estadounidense, la fruta grande de pulpa roja ha tenido buena aceptación, especialmente entre consumidores latinos. Sin embargo, también crecen nichos para fruta más pequeña, presentaciones listas para consumo, papaya cortada, pulpas, jugos, deshidratados y productos funcionales.

Cadena de frío, el gran reto

El comercio exterior de la papaya mexicana sigue altamente concentrado en Estados Unidos, país que recibe casi toda la fruta fresca que México envía al extranjero. Esta dependencia tiene ventajas logísticas, pero también riesgos ante cambios en inspecciones, inocuidad, costos de transporte, tipo de cambio, frontera o consumo.

Por eso, el futuro del sector no estará únicamente en sembrar más superficie, sino en fortalecer la cadena de frío. La papaya es una fruta altamente perecedera y sensible al mal manejo. Si se corta en el punto incorrecto, se golpea, se sobrecalienta o viaja sin condiciones adecuadas, pierde firmeza, vida comercial y valor.

Una cadena de frío eficiente permite conservar calidad, reducir mermas, ampliar distancias comerciales y abrir mercados más exigentes, como Canadá, Europa, Medio Oriente o Asia, donde los precios pueden ser atractivos, pero las exigencias de calidad, trazabilidad y logística son mayores.

Advertisement

Producir más, pero también mejor

La papaya mexicana ya tiene mercado. Lo que necesita ahora es mayor profesionalización en empaque, clasificación, inocuidad, certificaciones, manejo poscosecha, presentación comercial y diversificación de destinos.

También debe atender sus riesgos fitosanitarios. Enfermedades como el virus de la mancha anular de la papaya, antracnosis, pudriciones, ácaros y moscas de la fruta pueden reducir rendimiento y cerrar puertas comerciales si no se manejan con disciplina técnica.

Para los productores, la recomendación es clara: elegir variedades con mercado, sembrar en suelos bien drenados, evitar encharcamientos, utilizar planta sana, monitorear plagas, cuidar la nutrición, cortar con madurez adecuada y proteger la fruta desde campo hasta empaque.

La papaya puede ser una fruta de gran valor para el campo mexicano, pero no admite improvisación. El productor que quiera entrar a exportación debe pensar como empresario agroalimentario: calidad uniforme, volumen programado, inocuidad comprobable y logística confiable.

México tiene tierra, clima, experiencia y cercanía con el principal comprador mundial. Si fortalece la cadena de frío y abre nuevos mercados, la papaya puede pasar de ser una fruta tropical de temporada a una cadena agroexportadora mucho más fuerte.

Advertisement

La papaya mexicana ya llegó al mundo; ahora el reto es llegar mejor, más lejos y con mayor valor para el productor.

Continue Reading

Agricultura

Fendt 900 Vario cumple 30 años como referente de potencia agrícola

Published

on

  • La serie nació en 1995 con el Fendt Favorit 926 Vario, de 260 caballos de fuerza.
  • Hoy se mantiene como referente en tractores de alta potencia, transmisión continua y agricultura de precisión.

Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats

CIUDAD DE MÉXICO.- El Fendt 900 Vario vuelve a estar en la conversación internacional de maquinaria agrícola al cumplirse tres décadas de una de las series más emblemáticas de la marca alemana, perteneciente al grupo AGCO.

La historia del 900 Vario comenzó en 1995, cuando Fendt presentó en Agritechnica el Favorit 926 Vario, equipado con transmisión continua, una tecnología que permitió trabajar sin saltos de marcha, con mejor entrega de potencia y mayor comodidad para el operador.

Tres décadas después, la gama actual está integrada por los modelos 930, 933, 936, 939 y 942 Vario, con potencias aproximadas de 296 a 415 caballos. El Fendt 942 Vario, el más potente de la familia, superó la barrera de los 400 caballos y fue reconocido como Tractor of the Year 2020.

Potencia, eficiencia y conectividad

Entre sus principales tecnologías destacan el concepto Fendt iD, que permite trabajar a bajas revoluciones con alto torque; la transmisión VarioDrive, que distribuye la fuerza entre ejes para mejorar tracción; y VarioGrip, sistema que regula la presión de las llantas para reducir compactación y mejorar eficiencia en campo o carretera.

La serie también incorpora soluciones digitales para documentar labores, administrar datos, conectar implementos y mejorar la gestión de operaciones agrícolas.

Advertisement

Para México, este tipo de maquinaria muestra hacia dónde avanza la mecanización: mayor precisión, menor consumo relativo de combustible, menos compactación y mejor aprovechamiento de la tecnología.

Aunque se trata de un segmento premium, puede tener sentido en regiones de agricultura empresarial, contratistas agrícolas y productores con grandes superficies o alta demanda de labores mecanizadas.

A 30 años de su origen, el Fendt 900 Vario resume la evolución del tractor moderno: más potencia, pero también más control, eficiencia y datos para tomar mejores decisiones en el campo.

Continue Reading

Agricultura

Riego por goteo: la diferencia entre ahorrar agua o perder cosecha

Published

on

  • Rivulis capacitó a usuarios de la Comisión de Usuarios Mocupe sobre operación y mantenimiento de cintas de riego.
  • El objetivo es evitar obstrucciones, mejorar la uniformidad del riego, alargar la vida útil del sistema y proteger la cosecha.

Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats

CIUDAD DE MÉXICO.- En el campo moderno, instalar riego por goteo ya no es suficiente. La verdadera eficiencia comienza después: cuando el productor aprende a operar, revisar, limpiar y mantener correctamente cada cinta, filtro, válvula y línea de conducción.

Con ese enfoque, Rivulis realizó una jornada de capacitación con usuarios de la Comisión de Usuarios Mocupe, donde se revisaron prácticas clave para la operación y mantenimiento de cintas de riego.

La actividad contó con el acompañamiento de RANSAC Sistema de Riego Tecnificado, distribuidor autorizado de Rivulis en la zona, así como con el apoyo del Ing. Anthony Delgado en la organización y la participación técnica del Ing. Oscar Ortiz, Sales Dealer North Perú de Rivulis.

La capacitación tuvo un mensaje central: un sistema de riego por goteo mal operado puede perder uniformidad, taparse, desperdiciar agua, aplicar fertilizante de manera desigual y reducir el rendimiento del cultivo.

Por el contrario, un sistema bien mantenido permite entregar agua y nutrientes directamente a la zona radicular, con mayor precisión y menor pérdida.

Advertisement

Mantenimiento, la clave para que el sistema funcione

Durante la sesión se abordaron temas como presión de operación, limpieza de filtros, lavado de líneas, prevención de obstrucciones, revisión de emisores, manejo de fertirriego y monitoreo de uniformidad.

Estos puntos son determinantes porque las cintas de riego trabajan con emisores pequeños. Cualquier partícula de arena, limo, arcilla, algas, materia orgánica o precipitado químico puede afectar el flujo de agua.

Uno de los aspectos técnicos más importantes es el lavado o flushing del sistema. No se trata solo de abrir las puntas de las cintas y dejar salir agua unos segundos. Para que el lavado funcione, el agua debe correr con velocidad suficiente para arrastrar sedimentos.

Si la velocidad es baja, la suciedad se mueve, pero no sale; se queda dentro de las tuberías y termina formando tapones.

Por eso, en sistemas bien operados se recomienda lavar en orden: primero líneas principales, después subprincipales y finalmente laterales o cintas de riego.

Advertisement

También se debe revisar el agua que sale. Al inicio puede salir sucia, luego clara, después nuevamente arrastrar sedimento y finalmente salir limpia. Detener el proceso en la primera agua clara puede dejar residuos dentro del sistema.

Filtros, presión y fertirriego responsable

La filtración es otro punto crítico. Los filtros son la primera defensa para impedir que contaminantes entren a la red de riego.

Dependiendo de la fuente de agua, pueden requerirse filtros de malla, disco, arena, hidrociclones o combinaciones de filtración. No es lo mismo regar con agua de pozo, canal, reservorio, río o agua con alta carga orgánica.

En el caso de agua con arena, el sistema puede necesitar separadores o hidrociclones antes de la filtración principal. Si el agua contiene materia orgánica, algas o sedimentos finos, el productor debe vigilar con mayor frecuencia la limpieza de filtros y el diferencial de presión.

Una caída anormal de presión o una diferencia elevada entre entrada y salida del filtro es una señal de alerta.

Advertisement

El mantenimiento también incluye revisar fugas, conexiones, válvulas de aire, reguladores de presión y uniformidad en los surcos.

Una cinta dañada no solo pierde agua: genera zonas con exceso de humedad, favorece enfermedades y deja otras plantas sin riego suficiente. En cultivos de alta inversión, esa desigualdad se traduce en calibres irregulares, menor calidad y pérdida comercial.

La capacitación también subrayó la importancia del fertirriego responsable. Cuando los fertilizantes se inyectan por el sistema, deben ser solubles, compatibles y aplicarse con control de dosis, pH y limpieza posterior.

De lo contrario, pueden formarse precipitados que tapan emisores y reducen la vida útil de las cintas.

¿Qué debe revisar el productor?

Para que una cinta de riego funcione bien, el productor debe revisar que el agua salga de manera uniforme por todos los goteros. Si uno se tapa, esa planta recibe menos agua; si se tapan muchos, el cultivo puede crecer disparejo, enfermarse o perder rendimiento.

Advertisement

También es clave limpiar los filtros, que funcionan como un colador contra arena, tierra fina, algas o basura. Si el filtro se satura, deja de proteger el sistema.

El lavado de líneas debe hacerse con suficiente fuerza para arrastrar sedimentos, no solo dejando correr un poco de agua. Rivulis recomienda lavar primero líneas principales, después subprincipales y finalmente cintas de riego.

La presión también debe vigilarse con manómetros: si es baja, el agua no llega al final; si es alta, puede dañar la cinta. En el fertirriego, los fertilizantes deben estar bien disueltos y ser compatibles para evitar residuos que tapen los goteros.

Reglas básicas para cuidar la cinta de riego

Para alargar la vida útil del sistema, los productores deben mantener una rutina básica de revisión. Entre las principales recomendaciones están:

  • Lavar líneas principales, subprincipales y cintas en ese orden
  • Revisar filtros antes, durante y después del riego
  • Medir la presión al inicio, mitad y final de la parcela
  • Reparar fugas de inmediato
  • Usar fertilizantes solubles y compatibles
  • Lavar con agua limpia después del fertirriego
  • Revisar plantas débiles o zonas secas, y capacitar al personal que opera válvulas, filtros y fertilización.

Estas prácticas pueden parecer sencillas, pero en campo marcan la diferencia entre un sistema eficiente y una red de riego con pérdidas, taponamientos y baja uniformidad.

Capacitación para proteger la inversión

Para los productores, el beneficio de este tipo de jornadas va más allá de aprender una rutina técnica. Significa proteger su inversión.

Advertisement

Cada hectárea instalada con riego tecnificado implica gasto en cintas, mangueras, filtros, válvulas, conectores, mano de obra y diseño hidráulico. Si el sistema falla por falta de mantenimiento, el productor pierde agua, fertilizante, tiempo y rendimiento.

Rivulis ha insistido en que la capacitación es fundamental para que los agricultores aprovechen al máximo sus sistemas de riego. La tecnología por sí sola no resuelve el problema del agua: necesita productores capacitados, distribuidores cercanos, asesoría técnica y disciplina diaria en campo.

En tiempos de sequía, aumento de costos y presión por producir más con menos recursos, el riego tecnificado se convierte en una herramienta estratégica para la agricultura. Pero su éxito no está únicamente en comprar la cinta, sino en saber usarla.

El campo necesita agua, sí. Pero también necesita conocimiento. Y en el riego por goteo, una buena capacitación puede ser la diferencia entre una cinta tapada y una cosecha uniforme.

Advertisement
Continue Reading

Más vistos