Agricultura
Comercio e inversión con Estados Unidos y Canadá
CIUDAD DE MÉXICO. – México, Estados Unidos y Canadá realizan esfuerzos reales de cooperación y de comunicación para fortalecer y armonizar las medidas sanitarias, fitosanitarias y de inocuidad alimentaria, con el fin de evitar impactos y distorsiones en el comercio y en los mercados, principalmente dentro de las cadenas de producción y suministro, afirmó el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula.
Aseguró que el Gobierno de México fortalece el compromiso regional para continuar promoviendo un comercio e inversión basados en reglas claras, con espíritu de cooperación y asociación.
Nuestro país mantendrá con Estados Unidos y Canadá su larga historia de cooperación, que se basa en la confianza mutua y entendimiento común, brindando beneficios económicos a los estados y provincias, agricultores, ganaderos y agroindustria, destacó Villalobos Arámbula.
En el marco de foro virtual de la vigésimo novena reunión anual del “Acuerdo Trinacional de Agricultura” –organizado por estados y provincias de las tres naciones-, el titular de Agricultura destacó que actualmente realizan trabajos coordinados en la investigación y vigilancia epidemiológica, incluido el desarrollo de vacunas, y capacidades en bioseguridad para los productores y consumidores.
También, dijo, se mantiene el fomento de continua colaboración y cooperación trilateral mediante sinergias, foros y reuniones científicas periódicas, particularmente para los esfuerzos preventivos de la Peste Porcina Africana.
Aseguró que este importante acercamiento entre nuestros países, a nivel estatal y provincial, sin duda contribuye a un mayor entendimiento y fructífera relación en la región de América del Norte, cuyo comercio total entre los tres países se estima en alrededor de 1.3 billones de dólares, con una integración sin precedentes.
En este contexto, refirió, se debe fomentar el crecimiento económico y el desarrollo de las comunidades, y contribuir a la expansión e innovación del conocimiento científico, lo que trae consigo, abundó, nuevos desafíos para construir una región más competitiva e integrada, así como un desarrollo rural más incluyente.
“Si bien el T-MEC brinda la oportunidad histórica de ampliar el entendimiento comercial y económico de nuestra región, también nos obliga a mirar, de manera conjunta como bloque comercial, a otros mercados”, señaló.
Ante la actual pandemia, apuntó, es importante resaltar que las tres naciones consideramos la actividad agrícola y de alimentación como componentes esenciales para nuestros países, y la producción y suministro de alimentos es fundamental, por lo que los gobiernos se han comprometido a minimizar cualquier interrupción comercial en este sentido.
Subrayó que los consumidores de América del Norte han contado con el acceso seguro a sus alimentos y en volúmenes suficientes, y este flujo ayudó a proteger la base de ingresos de los productores y minimizar impactos negativos.
En su mensaje, el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, destacó al T-MEC como un medio para avanzar en la recuperación económica ante la pandemia, particularmente en el sector agroalimentario, y que la región de Norteamérica pueda mantenerse como un proveedor confiable de alimentos para el mundo.
Reiteró que nuestros países se encuentran en el mejor “vecindario” del mundo y consideró fundamental acelerar el proceso de implementación dentro del T-MEC.
Asimismo, celebró la participación y proactividad de los gobiernos estatales y provinciales, quienes asumen un nuevo rol en la relación de los tres países en el sector agroalimentario, incluyendo la colaboración en los temas sanitarios, de inocuidad, transformación y distribución de alimentos.
La ministra de Agricultura de Canadá, Marie-Claude Bibeau, refirió las nuevas oportunidades para la innovación, que permitirán enfrentar los retos de productividad y sustentabilidad en la producción de alimentos y mantener a la región de América del Norte como un seguro productor de alimentos, además de tener la oportunidad de crecer como un bloque comercial ante terceros mercados.
Comercio agroalimentario del T-MEC
En el 2019, el comercio total de América del Norte ascendió a 1.3 billones de dólares; los países T-MEC representan el 28 por ciento del PIB mundial, con menos del siete por ciento de la población, y el año pasado el comercio agroalimentario entre los países firmantes del tratado comercial rebasó los 107 mil millones de dólares, tres por ciento más que en 2018.
Esta cifra equivale a casi 294 millones de dólares diarios en comercio de productos agroalimentarios; desde 1994, el comercio agroalimentario regional ha incrementado 400 por ciento, al pasar de 21 mil millones de dólares a 107 mil millones de dólares.
El comercio agroalimentario bilateral México-EU es de 50.5 mil millones de dólares; EU-Canadá, 53.0 mil millones de dólares, y México-Canadá, 3.5 mil millones de dólares.
Agricultura
La papaya mexicana ya conquista mercados internacionales.
- México produce más de un millón de toneladas de papaya al año y se mantiene como potencia exportadora.
- El siguiente salto dependerá de fortalecer cadena de frío, calidad, inocuidad y apertura de nuevos mercados.
Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats
CIUDAD DE MÉXICO.- México se ha consolidado como uno de los grandes jugadores mundiales en la producción y exportación de papaya, una fruta tropical que ya forma parte no solo de la mesa nacional, sino también de supermercados, centrales de abasto, tiendas latinas, restaurantes y cadenas de distribución en Estados Unidos.
Aunque India encabeza la producción mundial, el campo mexicano cuenta con una ventaja estratégica: cercanía con Estados Unidos, producción tropical durante buena parte del año, experiencia comercial y una fruta reconocida en el mercado internacional.
A nivel global, la producción de papaya ronda los 14.6 millones de toneladas anuales. India domina con más de una tercera parte del volumen, seguida por países como República Dominicana, Brasil, Indonesia y México. En ese mapa, México no es el mayor productor, pero sí uno de los países con mayor peso comercial por su capacidad de colocar fruta fresca en el mercado estadounidense.
Estados productores y variedades
La producción mexicana supera el millón de toneladas anuales y se concentra principalmente en zonas tropicales y subtropicales. Los estados más importantes son Oaxaca, Colima, Veracruz, Chiapas, Michoacán y Guerrero, aunque también hay producción en Tabasco, Campeche, Yucatán, Nayarit, Jalisco y Quintana Roo.
Oaxaca y Colima se han mantenido entre los polos más fuertes por volumen, mientras que Veracruz y Chiapas cuentan con condiciones climáticas favorables y tradición productiva. En el occidente y sur del país, la papaya se ha convertido en una alternativa rentable para productores que buscan cultivos de mayor valor.
La variedad más conocida en México es la Maradol, de fruto grande, pulpa rojiza o anaranjada y buena aceptación comercial. También se manejan materiales tipo Solo o Hawaiana, de menor tamaño; híbridos como Tainung y Red Lady; y otros materiales orientados a uniformidad, firmeza, vida de anaquel y resistencia al manejo poscosecha.
Para el mercado estadounidense, la fruta grande de pulpa roja ha tenido buena aceptación, especialmente entre consumidores latinos. Sin embargo, también crecen nichos para fruta más pequeña, presentaciones listas para consumo, papaya cortada, pulpas, jugos, deshidratados y productos funcionales.
Cadena de frío, el gran reto
El comercio exterior de la papaya mexicana sigue altamente concentrado en Estados Unidos, país que recibe casi toda la fruta fresca que México envía al extranjero. Esta dependencia tiene ventajas logísticas, pero también riesgos ante cambios en inspecciones, inocuidad, costos de transporte, tipo de cambio, frontera o consumo.
Por eso, el futuro del sector no estará únicamente en sembrar más superficie, sino en fortalecer la cadena de frío. La papaya es una fruta altamente perecedera y sensible al mal manejo. Si se corta en el punto incorrecto, se golpea, se sobrecalienta o viaja sin condiciones adecuadas, pierde firmeza, vida comercial y valor.
Una cadena de frío eficiente permite conservar calidad, reducir mermas, ampliar distancias comerciales y abrir mercados más exigentes, como Canadá, Europa, Medio Oriente o Asia, donde los precios pueden ser atractivos, pero las exigencias de calidad, trazabilidad y logística son mayores.
Producir más, pero también mejor
La papaya mexicana ya tiene mercado. Lo que necesita ahora es mayor profesionalización en empaque, clasificación, inocuidad, certificaciones, manejo poscosecha, presentación comercial y diversificación de destinos.
También debe atender sus riesgos fitosanitarios. Enfermedades como el virus de la mancha anular de la papaya, antracnosis, pudriciones, ácaros y moscas de la fruta pueden reducir rendimiento y cerrar puertas comerciales si no se manejan con disciplina técnica.
Para los productores, la recomendación es clara: elegir variedades con mercado, sembrar en suelos bien drenados, evitar encharcamientos, utilizar planta sana, monitorear plagas, cuidar la nutrición, cortar con madurez adecuada y proteger la fruta desde campo hasta empaque.
La papaya puede ser una fruta de gran valor para el campo mexicano, pero no admite improvisación. El productor que quiera entrar a exportación debe pensar como empresario agroalimentario: calidad uniforme, volumen programado, inocuidad comprobable y logística confiable.
México tiene tierra, clima, experiencia y cercanía con el principal comprador mundial. Si fortalece la cadena de frío y abre nuevos mercados, la papaya puede pasar de ser una fruta tropical de temporada a una cadena agroexportadora mucho más fuerte.
La papaya mexicana ya llegó al mundo; ahora el reto es llegar mejor, más lejos y con mayor valor para el productor.
Agricultura
Fendt 900 Vario cumple 30 años como referente de potencia agrícola
- La serie nació en 1995 con el Fendt Favorit 926 Vario, de 260 caballos de fuerza.
- Hoy se mantiene como referente en tractores de alta potencia, transmisión continua y agricultura de precisión.
Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats
CIUDAD DE MÉXICO.- El Fendt 900 Vario vuelve a estar en la conversación internacional de maquinaria agrícola al cumplirse tres décadas de una de las series más emblemáticas de la marca alemana, perteneciente al grupo AGCO.
La historia del 900 Vario comenzó en 1995, cuando Fendt presentó en Agritechnica el Favorit 926 Vario, equipado con transmisión continua, una tecnología que permitió trabajar sin saltos de marcha, con mejor entrega de potencia y mayor comodidad para el operador.
Tres décadas después, la gama actual está integrada por los modelos 930, 933, 936, 939 y 942 Vario, con potencias aproximadas de 296 a 415 caballos. El Fendt 942 Vario, el más potente de la familia, superó la barrera de los 400 caballos y fue reconocido como Tractor of the Year 2020.
Potencia, eficiencia y conectividad
Entre sus principales tecnologías destacan el concepto Fendt iD, que permite trabajar a bajas revoluciones con alto torque; la transmisión VarioDrive, que distribuye la fuerza entre ejes para mejorar tracción; y VarioGrip, sistema que regula la presión de las llantas para reducir compactación y mejorar eficiencia en campo o carretera.
La serie también incorpora soluciones digitales para documentar labores, administrar datos, conectar implementos y mejorar la gestión de operaciones agrícolas.
Para México, este tipo de maquinaria muestra hacia dónde avanza la mecanización: mayor precisión, menor consumo relativo de combustible, menos compactación y mejor aprovechamiento de la tecnología.
Aunque se trata de un segmento premium, puede tener sentido en regiones de agricultura empresarial, contratistas agrícolas y productores con grandes superficies o alta demanda de labores mecanizadas.
A 30 años de su origen, el Fendt 900 Vario resume la evolución del tractor moderno: más potencia, pero también más control, eficiencia y datos para tomar mejores decisiones en el campo.
Agricultura
Riego por goteo: la diferencia entre ahorrar agua o perder cosecha
- Rivulis capacitó a usuarios de la Comisión de Usuarios Mocupe sobre operación y mantenimiento de cintas de riego.
- El objetivo es evitar obstrucciones, mejorar la uniformidad del riego, alargar la vida útil del sistema y proteger la cosecha.
Recibe las noticias más importantes del sector agroalimentario en tu Whats
CIUDAD DE MÉXICO.- En el campo moderno, instalar riego por goteo ya no es suficiente. La verdadera eficiencia comienza después: cuando el productor aprende a operar, revisar, limpiar y mantener correctamente cada cinta, filtro, válvula y línea de conducción.
Con ese enfoque, Rivulis realizó una jornada de capacitación con usuarios de la Comisión de Usuarios Mocupe, donde se revisaron prácticas clave para la operación y mantenimiento de cintas de riego.
La actividad contó con el acompañamiento de RANSAC Sistema de Riego Tecnificado, distribuidor autorizado de Rivulis en la zona, así como con el apoyo del Ing. Anthony Delgado en la organización y la participación técnica del Ing. Oscar Ortiz, Sales Dealer North Perú de Rivulis.
La capacitación tuvo un mensaje central: un sistema de riego por goteo mal operado puede perder uniformidad, taparse, desperdiciar agua, aplicar fertilizante de manera desigual y reducir el rendimiento del cultivo.
Por el contrario, un sistema bien mantenido permite entregar agua y nutrientes directamente a la zona radicular, con mayor precisión y menor pérdida.
Mantenimiento, la clave para que el sistema funcione
Durante la sesión se abordaron temas como presión de operación, limpieza de filtros, lavado de líneas, prevención de obstrucciones, revisión de emisores, manejo de fertirriego y monitoreo de uniformidad.
Estos puntos son determinantes porque las cintas de riego trabajan con emisores pequeños. Cualquier partícula de arena, limo, arcilla, algas, materia orgánica o precipitado químico puede afectar el flujo de agua.
Uno de los aspectos técnicos más importantes es el lavado o flushing del sistema. No se trata solo de abrir las puntas de las cintas y dejar salir agua unos segundos. Para que el lavado funcione, el agua debe correr con velocidad suficiente para arrastrar sedimentos.
Si la velocidad es baja, la suciedad se mueve, pero no sale; se queda dentro de las tuberías y termina formando tapones.
Por eso, en sistemas bien operados se recomienda lavar en orden: primero líneas principales, después subprincipales y finalmente laterales o cintas de riego.
También se debe revisar el agua que sale. Al inicio puede salir sucia, luego clara, después nuevamente arrastrar sedimento y finalmente salir limpia. Detener el proceso en la primera agua clara puede dejar residuos dentro del sistema.
Filtros, presión y fertirriego responsable
La filtración es otro punto crítico. Los filtros son la primera defensa para impedir que contaminantes entren a la red de riego.
Dependiendo de la fuente de agua, pueden requerirse filtros de malla, disco, arena, hidrociclones o combinaciones de filtración. No es lo mismo regar con agua de pozo, canal, reservorio, río o agua con alta carga orgánica.
En el caso de agua con arena, el sistema puede necesitar separadores o hidrociclones antes de la filtración principal. Si el agua contiene materia orgánica, algas o sedimentos finos, el productor debe vigilar con mayor frecuencia la limpieza de filtros y el diferencial de presión.
Una caída anormal de presión o una diferencia elevada entre entrada y salida del filtro es una señal de alerta.
El mantenimiento también incluye revisar fugas, conexiones, válvulas de aire, reguladores de presión y uniformidad en los surcos.
Una cinta dañada no solo pierde agua: genera zonas con exceso de humedad, favorece enfermedades y deja otras plantas sin riego suficiente. En cultivos de alta inversión, esa desigualdad se traduce en calibres irregulares, menor calidad y pérdida comercial.
La capacitación también subrayó la importancia del fertirriego responsable. Cuando los fertilizantes se inyectan por el sistema, deben ser solubles, compatibles y aplicarse con control de dosis, pH y limpieza posterior.
De lo contrario, pueden formarse precipitados que tapan emisores y reducen la vida útil de las cintas.
¿Qué debe revisar el productor?
Para que una cinta de riego funcione bien, el productor debe revisar que el agua salga de manera uniforme por todos los goteros. Si uno se tapa, esa planta recibe menos agua; si se tapan muchos, el cultivo puede crecer disparejo, enfermarse o perder rendimiento.
También es clave limpiar los filtros, que funcionan como un colador contra arena, tierra fina, algas o basura. Si el filtro se satura, deja de proteger el sistema.
El lavado de líneas debe hacerse con suficiente fuerza para arrastrar sedimentos, no solo dejando correr un poco de agua. Rivulis recomienda lavar primero líneas principales, después subprincipales y finalmente cintas de riego.
La presión también debe vigilarse con manómetros: si es baja, el agua no llega al final; si es alta, puede dañar la cinta. En el fertirriego, los fertilizantes deben estar bien disueltos y ser compatibles para evitar residuos que tapen los goteros.
Reglas básicas para cuidar la cinta de riego
Para alargar la vida útil del sistema, los productores deben mantener una rutina básica de revisión. Entre las principales recomendaciones están:
- Lavar líneas principales, subprincipales y cintas en ese orden
- Revisar filtros antes, durante y después del riego
- Medir la presión al inicio, mitad y final de la parcela
- Reparar fugas de inmediato
- Usar fertilizantes solubles y compatibles
- Lavar con agua limpia después del fertirriego
- Revisar plantas débiles o zonas secas, y capacitar al personal que opera válvulas, filtros y fertilización.
Estas prácticas pueden parecer sencillas, pero en campo marcan la diferencia entre un sistema eficiente y una red de riego con pérdidas, taponamientos y baja uniformidad.
Capacitación para proteger la inversión
Para los productores, el beneficio de este tipo de jornadas va más allá de aprender una rutina técnica. Significa proteger su inversión.
Cada hectárea instalada con riego tecnificado implica gasto en cintas, mangueras, filtros, válvulas, conectores, mano de obra y diseño hidráulico. Si el sistema falla por falta de mantenimiento, el productor pierde agua, fertilizante, tiempo y rendimiento.
Rivulis ha insistido en que la capacitación es fundamental para que los agricultores aprovechen al máximo sus sistemas de riego. La tecnología por sí sola no resuelve el problema del agua: necesita productores capacitados, distribuidores cercanos, asesoría técnica y disciplina diaria en campo.
En tiempos de sequía, aumento de costos y presión por producir más con menos recursos, el riego tecnificado se convierte en una herramienta estratégica para la agricultura. Pero su éxito no está únicamente en comprar la cinta, sino en saber usarla.
El campo necesita agua, sí. Pero también necesita conocimiento. Y en el riego por goteo, una buena capacitación puede ser la diferencia entre una cinta tapada y una cosecha uniforme.
-
Herbolaria6 años agoChicalote:
-
Herbolaria6 años agoYerbanís
-
Migración3 años agoApoyarán a niños y adolescentes en el contexto de la migración
-
Herbolaria4 años agoEneldo
-
Herbolaria3 años agoLas maravillas del tejocote
-
Herbolaria3 años agoBeneficios del cancerillo, anilillo negro u olotillo
-
Forestal5 años agoReciben equipo brigadas forestales
-
Forestal2 años agoSuman otra nave aérea para combatir incendios forestales en SLP






