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Pesca

Amplían periodo de captura de abulón

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CIUDAD DE MÉXICO. – Con la finalidad de promover el aprovechamiento sustentable y productivo de los recursos pesqueros, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural extendió el periodo de captura para abulón en la costa occidental de Baja California Sur.

Con base en los estudios del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), se emitió la opinión técnica en la que se determinó extender 30 días la temporada de pesca en especies de este producto.

La pesquería de abulón es una de las de mayor importancia socioeconómica en Baja California Sur y Baja California, ya que ambas entidades aportan el ciento por ciento de la producción nacional y generan centenares de empleos.

La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) informó que por no comprometer el proceso reproductivo ni la sustentabilidad del molusco en la costa occidental de BCS, podrán capturarse hasta el 30 de agosto el abulón azul (Haliotis fulgens) y abulón amarillo (Haliotis corrugata), tanto en la zona II como en la III, y hasta el 30 de septiembre en la zona IV para el abulón azul (Haliotis fulgens).

El Acuerdo, establecido originalmente el 16 de marzo de 1994 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), contemplaba el periodo de veda del 1 de agosto al 31 de diciembre de cada año, en la zona II que comprende el norte de Punta Malarrimo hasta el mar territorial, y en la zona III que va del primer tercio noroeste de bahía Asunción, Baja California Sur, hacia el sureste hasta Punta Holcomb.

Mientras tanto en la zona IV, en la región de Punta Holcomb hacia el suroeste, hasta la desembocadura del Arroyo Conejo, era del 1 de septiembre al 31 de enero de cada año, exclusivamente en los bancos de abulón azul (Haliotis fulgens).

En su edición de hoy, el DOF establece la modificación del numeral segundo, fracción I, incisos b, c y d, del aviso por el que se da a conocer el establecimiento de épocas y zonas de veda para la pesca de diferentes especies de la fauna acuática en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos, publicado el 16 de marzo de 1994, que quedó de la siguiente manera:

Del 31 de agosto al 31 de diciembre de 2020, en la Zona II, que comprende todos los bancos abuloneros ubicados en el área, incluidas las islas adyacentes a este sector de costa, cuya delimitación en coordenadas geográficas es la siguiente:

 

Límite norte:

Punta Malarrimo, localizada a 27° 47′ 30» Norte; 114° 32′ 20» Oeste y siguiendo por el meridiano 114° 32′ 20» Oeste, hasta el paralelo 27° 57′ Norte y extendiéndose por este paralelo hacia el Oeste hasta el límite del Mar Territorial.

 

Límite sur:

A partir del punto localizado a 27° 09′ Norte; 114° 13′ Oeste y siguiendo por el meridiano 114° 13′ Oeste hasta el límite del Mar Territorial.

 

Del 31 de agosto al 31 de diciembre de 2020, en la Zona III, que comprende todos los bancos ubicados desde el primer tercio noroeste de Bahía Asunción, Baja California Sur, hacia el sureste hasta Punta Holcomb (laguna San Ignacio, Baja California Sur), incluyendo todas las islas adyacentes a este sector de costa. La delimitación de la Zona III en coordenadas geográficas es la siguiente:

 

Límite Norte:

A partir del punto localizado a 27° 09′ Norte; 114° 13′ Oeste y siguiendo por este meridiano hasta el límite del Mar Territorial.

 

Límite sur:

Punta Holcomb, localizada a 26° 42′ 20″ Norte; 113° 15′ 50″ Oeste y siguiendo por el meridiano 113°

15′ 50″ oeste hasta el límite del Mar Territorial.

 

Del 1o. de octubre de 2020 al 31 de enero de 2021, en la Zona IV exclusivamente para los bancos de abulón azul (Haliotis fulgens) ubicados desde Punta Holcomb (laguna de San Ignacio, BCS) hacia el sureste hasta la desembocadura del Arroyo Conejo, Baja California Sur, incluyendo todas las islas adyacentes a este sector de costa. La delimitación de la zona en coordenadas geográficas es la siguiente:

 

Límite Norte:

Punta Holcomb, localizada a 26° 42′ 20″ Norte; 113° 15′ 50″ Oeste y siguiendo por el meridiano 113° 15′ 50″ Oeste, hacia el sur, hasta el límite del Mar Territorial.

 

Límite Sur:

Desembocadura del Arroyo Conejo, Baja California Sur, localizada a 24° 05′ 00″ Norte; 111° 00′ 30″ Oeste y un punto a 12 millas de la desembocadura del Arroyo Conejo hacia altamar que se localiza a 23° 55′ 35″ Norte y 111° 08′ 00″ Oeste, con rumbo 40° Suroeste.

 

En el caso de la especie abulón amarillo (Haliotis corrugata) en la zona antes descrita, aplicará lo dispuesto originalmente en el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación.

 

Quienes incumplan con el presente acuerdo se harán acreedores a sanciones de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables y otras disposiciones legales aplicables.

 

Las personas que mantengan en la fecha de inicio de veda existencias de abulón en estado vivo, fresco, entero, enhielado, congelado, cocido, seco, deshidratado, procesado o en cualquier tipo de conservación deberá formular y presentar el formato Conapesca-01-069 en un plazo de tres días hábiles.

 

Mientras tanto en el que en caso de transportación deberán registrarlo al portal http://guiaspesca.conapesca.gob.mx/formagp.php

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Pesca

Buscan conservación de achoque en Michoacán

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CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), brinda asesoría técnica y científica a la comunidad purépecha de San Jerónimo Purenchécuaro, ubicada en la ribera del Lago de Pátzcuaro, para recuperar y conservar la población del achoque o ajolote (Ambystoma dumerilii).

La dependencia federal indicó que esta especie, cuyo nombre proviene del término achójki en lengua Purépecha, es endémica de Michoacán y se encuentra en la lista de especies en riesgo dentro de la categoría de sujetas a protección especial de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.

Señaló que el proyecto “Conservación de especies nativas en peligro de extinción” es desarrollado en esa comunidad del municipio de Quiroga, con financiamiento del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (IMPI) y coordinado y administrado por los habitantes de San Jerónimo Purenchécuaro.

Detalló que el esquema cuenta con asesoría técnica y científica del Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera (CRIAP), adscrito al Inapesca, y de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

El jefe del CRIAP de Pátzcuaro, Andrés Arellano Torres, explicó que el propósito es establecer una unidad de manejo sostenible para las especies endémicas y nativas amenazadas, como el pez acúmara (Algansea lacustris) y el achoque o ajolote.

Se trata de una de las cinco especies dentro del género Ambystoma y en el Lago de Pátzcuaro juega un papel importante como indicador de la condición del ambiente y controla a las poblaciones de insectos y crustáceos porque es un carnívoro depredador, comentó en el Día Nacional del Ajolote.

En particular, dijo, la especie ha mantenido un alto valor nutritivo, económico y social dentro de la cultura Purépecha.

Desde épocas prehispánicas, el achoque o ajolote se ha utilizado como fuente de alimento, de medicamentos –contra enfermedades respiratorias y anemia– y suplementos de energía para niños, adultos mayores y mujeres en periodo de lactancia, expuso.

Aunado a esos factores, el investigador acentuó que el achoque se ha enfrentado a problemas de contaminación, destrucción y modificación de su hábitat, además de la introducción de especies exóticas y -con ellas- parásitos, enfermedades y competencia trófica.

Todo esto ha provocado que sus poblaciones naturales hayan disminuido drásticamente, subrayó Arellano Torres, quien recordó que esta especie también se encuentra catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) e incluida en el apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Ante ello, el especialista destacó que la comunidad indígena de San Jerónimo Purenchécuaro será el punto de partida para incentivar a otras localidades aledañas al Lago de Pátzcuaro y adopten este modelo de conservación y aprovechamiento sustentable del achoque.

Manifestó que San Jerónimo Purenchécuaro posee condiciones físico-químicas favorables para el crecimiento y reproducción de estos organismos acuáticos, como un canal y estanque rústico –a la orilla de esa cuenca hídrica– ideales para instalar la unidad de manejo controlado para la conservación de la vida silvestre del achoque.

La estrategia de conservación ex situ consiste en colectar los huevos que, de manera incidental, quedan adheridos en las redes de pesca del lago y después serán trasladados a la unidad de conservación para llevar un correcto desarrollo hasta su eclosión, indicó.

En las instalaciones de la unidad se realizarán los trabajos necesarios para ofrecer mejores condiciones a las larvas de achoques y –tras varias semanas de eclosión– serán llevadas a canales para su aclimatación en las aguas del lago.

En ese último lugar se llevará a cabo el proceso de liberación y, de esta manera, se podría asegurar la sobrevivencia y desarrollo de esta especie, añadió Arellano Torres.

El CRIAP tiene amplia experiencia en manejo y reproducción del achoque y acúmara en condiciones controladas y, por ello, asesorará a la comunidad indígena en cada proceso para el rescate de ambas especies endémicas.

Incluso, agregó, los investigadores del Inapesca apoyarán en los cultivos de zooplancton que servirá como alimento para esas especies acuáticas.

En México se distribuyen 17 especies del género Ambystoma y a la mayoría se le ha otorgado el nombre común de “ajolote”, especie que tiene su propio Día Nacional este 1 de febrero, establecido por el Senado de la República con el fin de difundir su importancia en los ecosistemas del país y la cultura mexicana.

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Pesca

Impulsará Inapesca dos mil líneas de investigación para potenciar la producción

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CIUDAD DE MÉXICO.- Para este año, el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca) tiene la encomienda de generar al menos dos mil líneas de investigación que incidirán en el desarrollo de una pesca responsable y permitirán potenciar la producción de la acuacultura y maricultura de México.

El avance dará oportunidad de sumar a los objetivos de bienestar de pescadores y acuicultores y, al mismo tiempo, abonar a la seguridad alimentaria de nuestro país.

En reunión para analizar el Plan de Trabajo y Prioridades para 2023, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, llamó a aprovechar el momento histórico del país con resultados positivos en el sector agroalimentario y reforzar temas relacionados con el desarrollo y bienestar para la población rural.

Es indispensable impulsar los temas, con conocimiento técnico-científico, para aumentar el volumen de producción pesquera y acuícola, con el trabajo y compromiso de los representantes del Inapesca, organismo que se erige como el brazo científico y técnico de la Secretaría, manifestó.

Sostuvo que, al cierre de 2022, Agricultura entrega buenas cuentas con un crecimiento en la capacidad productiva,  balanza comercial agroalimentaria positiva y la continuidad del dinamismo en el sector primario en una época de retos y desafíos en el contexto internacional.

Villalobos Arámbula convocó a redoblar esfuerzos –con trabajo profesional y en equipo—, aprovechar la experiencia adquirida y mantener una infraestructura sólida, con el abatimiento de los retos en la oferta de insumos y acciones de mitigación y adaptación a los impactos del cambio climático.

Este encuentro, subrayó, viene a respaldar los propósitos centrales de incrementar la producción nacional de alimentos para el país y el mundo, que el año pasado alcanzó un volumen superior a 294 millones de toneladas y hoy se tiene la meta de alcanzar 300 millones al cierre de 2023, con el esfuerzo de agricultores, ganaderos, pescadores y acuacultores.

 

Trabajos del Inapesca benefician a población vulnerable

El director general del Inapesca, Pablo Arenas Fuentes, resaltó que la investigación científica y su aplicación han sido claves para poner en marcha los planes de ordenamiento sostenible y aprovechamiento responsable de los recursos pesqueros en nuestro país.

Y en ese camino, indicó, el Instituto ha avanzado con pasos significativos para cumplir los objetivos establecidos desde inicios de la presente administración, con el apoyo de más de 500 especialistas de los sectores pesquero y acuícola, 17 centros de investigación, cuatro buques y otros elementos.

El trabajo del Instituto beneficia mayoritariamente a los sectores más necesitados, especialmente los de la pesca de pequeña escala, acentuó el funcionario.

Refirió que en 2022 se emitieron más de dos mil opiniones, dictámenes técnicos, normas y planes de manejo para la administración de los recursos pesqueros y acuícolas de manera sustentable y, a su vez, contribuir a la seguridad alimentaria y nutrición de la población mexicana.

Para este año, destacó que los esfuerzos del Inapesca se centrarán en generar una cantidad similar de productos de investigación y, entre ellos, se encuentran cerca de mil 900 opiniones y dictámenes técnicos –vedas, cuotas, sistemas de pesca, concesiones y más—, cinco planes de manejo pesquero, cartas pesqueras y acuícolas y participación en normas y otros instrumentos regulatorios.

“En la presente administración trabajamos con esa dinámica y estamos registrando un incremento sustancial en las solicitudes de propuestas de pesquerías, como moluscos, conchas y almejas y de lugares, como en el Mar de Cortés”, expresó.

Arenas Fuentes enfatizó que la acuacultura y maricultura están en las prioridades de 2023, puesto que se trata de subsectores con amplio potencial de crecimiento y desarrollo productivo y económico en México.

Subrayó el compromiso de alcanzar los objetivos fijados para el presente año y aprovechar la experiencia e infraestructura del Instituto –que en 2022 conmemoró su 60 Aniversario–, en beneficio de quienes están dedicados a impulsar la pesca y la acuacultura.

El director de Investigación en Acuacultura del Inapesca, Juan Carlos Lapuente Landero, expuso que el Instituto dará impulso al Programa Nacional de Capacitación en Acuacultura y a la producción de recursos genéticos, semilla acuícola y líneas genéticas mejoradas.

El organismo también se enfocará en el cultivo de algas marinas, un trabajo similar al que realiza en maíz el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), además de otro de ostión en 17 estados costeros y de tilapia a nivel nacional, así como el repoblamiento de pepino de mar en la península de Yucatán, expresó.

El director de Investigación Pesquera en el Atlántico, Ramón Isaac Rojas González, manifestó que los expertos continuarán con las investigaciones a bordo del Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica “Dr. Jorge Carranza Fraser” –uno de los más modernos del mundo y equipado con la más alta tecnología—, con ocho cruceros y 163 días navegados.

«Vamos a trabajar en el Golfo de Tehuantepec, el Golfo de California, la costa occidental del Pacífico y el Pacífico tropical y continuar con trabajos de investigación de pesca exploratoria. De este modo, vamos a atender toda la Zona Económica Exclusiva del Pacífico mexicano», detalló.

El director de Investigación Pesquera en el Pacífico, Pedro Sierra Rodríguez, expuso que el Instituto también dará prioridad a los Comités de Manejo Pesquero y Acuícola –tanto estatales como regionales– y se buscará hacer más convenios con la academia, externos y estados; lo que será esencial en la toma de decisiones y el establecimiento de las políticas públicas del país, agregó.

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Pesca

Biólogos, actores relevantes en el estudio de la pesca sostenible en México: Agricultura

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CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó la investigación, desarrollo y conocimiento científico que realizan los biólogos –en particular quienes están enfocados en el ecosistema marino, toda vez que son ejes fundamentales para el buen manejo de los recursos pesqueros, la producción de alimentos de calidad y el bienestar de productores y sus comunidades.

El reto, tanto de los biólogos actuales como los del futuro, es cómo encontrar el equilibrio para tener un ambiente saludable y sostenible y la calidad de vida de las personas, subrayó la dependencia federal.

En el Día del Biólogo en México, que se conmemora cada 25 de enero, el director de Investigación Pesquera en el Atlántico del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), Isaac Rojas González, compartió su visión al respecto y destacó que los biólogos juegan un papel importante alrededor de la cadena de valor y los aspectos que componen la vida marina.

El doctor en Ciencias Biológicas, con especialidad en Ecología Evolutiva por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), convocó –particularmente a los estudiantes— a mantener el amplio interés por esta disciplina y sumarse a esta vocación.

En lo personal, expuso Rojas González, durante su formación académica (en Biología y participante del programa de Servicio Social para ser ayudante en el Laboratorio de Herpetología de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, FES Iztacala) adquirió conocimiento sobre ciencia y conservación y manejo de anfibios y reptiles con apoyo del biólogo Enrique Godínez Cano, responsable de ese laboratorio.

Posteriormente, relató, participó en la investigación para hacer la primera reproducción mundial del Acaltetepon –un lagarto de la familia del monstruo Gila y conocido por tener el cuerpo cubierto de escamas granulares– en cautiverio.

En el doctorado realizó estudios sobre Demografía –ciencia enfocada en las poblaciones y su continuo cambio–, lo que le dio la oportunidad de incursionar en el ecosistema pesquero. “Es relevante estudiar y comprender los fenómenos relacionados con la vida en el mar y su medio ambiente”, subrayó.

El experto, quien es responsable de seis Centros Regionales de Investigación Acuícola y Pesquera (CRIAP) del Golfo de México y Mar Caribe, manifestó que esa disciplina toma mayor importancia porque hoy estamos frente una nueva época geológica, conocida con el término Antropoceno, y que refiere a los daños ocasionados por el consumo excesivo de recursos naturales por parte de la humanidad.

El cambio climático y la acidificación de los océanos, por ejemplo, son problemas actuales y el papel de los biólogos es trascendente para investigar, compartir el conocimiento al respecto y buscar soluciones adecuadas, apuntó Rojas González, quien también está al frente de los trabajos realizados a bordo del Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica “Dr. Jorge Carranza Fraser” –uno de los más modernos del mundo y equipado con alta tecnología.

El equipo del Inapesca ha realizado 37 cruceros y recorrido 290 mil kilómetros en 857 días, es decir, han dado 23 vueltas a la tierra en ese barco. Entre las investigaciones se encuentra el descubrimiento de tres montañas submarinas en Punta Eugenia, Baja California, y Michoacán, y determinar la biomasa de la población de pelágicos menores –una de las pesquerías más importantes porque se encuentran sardinas, macarela, bocona, anchoveta norteña y charrito– en colaboración con Estados Unidos.

Sin duda, las decisiones de la pesca se deben basar en mejor ciencia, aseveró el funcionario, al coincidir en las palabras de la bióloga Margarita Lizárraga, quien impulsó el Código de Conducta para el sector pesquero, e insistió en que lo anterior garantiza la producción sostenible a largo plazo y tener disponibilidad de alimentos con alto valor nutricional.

El manejo de los recursos sin ciencia, es navegar a ciegas y encaminarse al caos, expresó Rojas González, quien exhortó a la nueva generación de biólogos a apostar a la ciencia, adquirir el mayor conocimiento posible y volverse críticos porque es un campo de estudios que evoluciona a pasos acelerados.

Este 2023 se cumplen 62 años de celebración a todos las biólogas y biólogos mexicanos, una fecha establecida como resultado del establecimiento del Colegio de Biólogos de México –integrado por diferentes científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)– en 1961.

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